IDENTIDAD

¡Nuestra identidad en Cristo, nos reconcilia con Dios!

La identidad con Cristo, nos libera del pecado y permite una relación intima con Dios.

Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro   cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo   esclavos del pecado.  (Romanos 6:6 NVI)

  Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo, sino el   Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba!¡Padre!» El   espíritu mismo   le asegura a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.  (Romanos 8:15-16 NVI)

   Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las   cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.  (Efesios 2:10 NVI)