¿En que camino andas?

En que camino te encuentras, quizás como Pablo teniendo un encuentro de salvación, o más avanzado caminando junto a Jesús como compañero de vida. O tal vez siendo rescatado día a día por su misericordia.

Seguir el camino de Jesús, tiene un precio, un costo que asumir, tiene renuncia y aunque suene extremo, a veces tenemos que dejar familia, posesiones, memorias, pasiones, sensaciones placenteras, logros académicos, profesionales, personales, porque nada es comparable en tener a Jesús, como la parte mas importante y relevante de nuestras vidas.

Jesús les dijo: “Yo soy el camino…”